lunes, 10 de octubre de 2016

La sangre es un desecho peligroso

"Aquella mujer volvía del hospital en el que trabajaba como enfermera y se iba a casa, así que le formulé una pregunta que me había rondado por la cabeza desde mi último día en el laboratorio:
¿Qué hacen con la sangre? Quiero decir, cuando han acabado con ella.
¿Qué sangre?, me preguntó.
La de los análisis. Cuando han hecho un análisis por si tienes alguna enfermedad o para mirar los niveles hormonales o lo que sea. La sangre que hay en esos tubos de ensayo, ¿qué ocurre con ella?
Bueno, la tiran. Es un desecho peligroso.
Pero ¿dónde va a parar?
A un lugar seguro. Primero a un tubo, luego a un contenedor de desechos peligrosos, que después se lleva una empresa. Los trasladan a un lugar seguro y nadie vuelve a tocarlos jamás",

Nunca falta nadie, de Catherine Lacey (2016).

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