miércoles, 19 de octubre de 2016

Grito o fractura

"-No me gusta esta vértebra
de modo que pueden partirle los tobillos al buey, me he equivocado, no dispare a los perros del abuelo, dispáreme a mí, la baba de ellos, el hambre, ningún grito a pesar de tantos gritos, cada gesto que no hacía gritaba, cada movimiento de la cabeza en la almohada gritaba, cada centímetro de piel gritaba, qué difícil esconder este miedo, el abuelo siempre solo, comía con movimientos que no parecían a los nuestros, no oía cuando caían los erizos de los castaños, cada tren el mismo tren y sin embargo sí los oía el perfume de los frascos vacías y sus frases sin peso llamándolo
-Carlos".

Sobre los ríos que van, António Lobo Antunes (2015).

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada