viernes, 25 de marzo de 2016

Cuando el dolor significa dos cuerpos separados de la herida


No separemos la leche de la sangre.
Cómo se hace la herida si el cuerpo no tiembla. 
Nos hemos mirado y el dolor escupe como una montaña.
La luz se hace quemadura en los dientes.
Y no podemos morder la arena
si el mar llora como nosotros.
La ternura de estar en el horno quemando nuestras manos
como si la noche estuviera atenta a nuestros huesos.
Nos hemos pintado los glóbulos.
Nos hemos pintado una bandera.
Nos hemos pintado una zanahoria entre los pulmones
para decir que el corazón no se puede comer
no se puede coger con un cuchillo
y decir que estamos a salvo.
Un hombre se peina solo su garganta en una tienda de productos de limpieza
se pregunta por  la acción en una rosa en un escupidera en una cama de púas
dónde está Dios para decirnos que lo que estamos sintiendo
no es una expulsión de nuestros fluidos
el agua en nuestros ojos es el animal más cruel
qué hace el recuerdo si la sangre no se quita ni con nieve
nuestras ojeras se manchan de astillas
y el vacío es una cabeza dejada en la autovía.
Las niñas solamente quieren encender las luces de sus habitaciones
y preguntarse por qué las estrellas se sacrifican
por qué  no puede ser
no puede ser otro modo de eyacular dentro de mí 
de sentir que tenemos músculos para ensanchar las venas del arte.
Sabemos lo que es el sustantivo pero no la lejía separada del dolor.






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