domingo, 6 de diciembre de 2015

Fragmentos de un poemario en dos voces, que escribí y que al final decidí guardarlo

Yo: Llevaría en mi boda la piel cosida de cerezas.

Ella: El lobo te desollaría en una bañera.

Yo: Me rescataría mi futuro amante e intentaría que el lobo y él se enamoraran para que estén
en la misma página donde están mis huesos.

Ella: Los cuervos morirían para que nos vieran siempre jóvenes.

Yo: Soñaba que mi madre iba vestida como un soldado cristiano de la Reina Católica, luchaba para salvar a mi padre de su enfermedad de colon.

Ella: Sería una soldado que protegería las estrellas y el jardín de tu imaginación.

III

Ella: Pronto el sol sangrará debajo de un olmo por miedo a que lo devore una bestia.

Yo: Amaría a esa bestia con el pus borbotando de mis pechos.

Ella: Los lagartos se la comerán viva.

Yo: Los lagartos devorarán poco a poco a los violadores.

Ella: Escribiremos romances con un punzón hasta que se graben en sus coxis.

Yo: Y con ese punzón escribiremos oraciones sagradas para que sus almas se redimen en nuestros labios.

Ella: Nuestros labios serán fumigados.

Yo: Nuestros intestinos serán fumigados.

Ella: Los médicos se enamorarán de nuestros intestinos.

Yo: Cristo vendrá para sentirnos en una orgía clínica.

Ella: Vendrá a buscarnos para ver cómo se crucifica el terror en los países escandinavos.

Yo: Vendrá a recitarnos cicatrices vacías.

Ella: Vendrá a recitar los zapatos de los niños sacrificados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario