miércoles, 3 de junio de 2015

Porque hay una edad para encontrarme a mí misma

Me golpeo desnuda
me golpeo con el espejo
me ahogo con el collar de mariposas de mi madre
porque el lenguaje me dice que estoy verbalizada-que soy una metamorfosis de un incendio.
Me gusta el lenguaje porque me golpea cuando me masturbo y lloro a la vez, sí,  porque yo me golpeo cuando me hago leche con las uñas me hago  idea mordiéndome 
en un campo de sal porque así puedo cantar con la sangre saliendo por mis rodillas
cantar con el color del suicidio
cantar con desesperación
con las pestañas de hiel
con las cuentas en mi vagina.
Me golpeo en la sombra de un pájaro muerto
me golpeo viuda o estéril
me golpeo perdonada
viva y hambrienta
perra y sorda
de luto y llanto
con la boca insensible de cal
con el estómago aguado de sed.
Me golpeo o ladro 
me golpeo porque el lenguaje me ha hecho feliz
pero me ha hecho mala con los otros niños 
me ha hecho mala porque ellos quieren ser los primeros
que trabajen con la muerte
quieren despellejarla como una liebre.
Me golpeo herida de viento
y enferma de habitaciones
me golpeo sola y con hormigas en el corazón
me golpeo con el cordón umbilical de las montañas
me golpeo con la punta de una pirámide de alambres y fuego
me golpeo con una llama de vidrio
Me golpeo o busco la razón
la idea de desaparecer 
la idea de estar inerte y no desaparecer
me golpeo escribiendo círculos hasta deshuesar
el universo dentro de un vaso
dentro de una célula
dentro de una gota de lava.
Me golpeo con púas
con saliva 
con leyendas
me golpeo sabia y triste en una cama sucia de verano
con las garrapatas en los labios
con el atardecer en la punta de un cuchillo.
Me golpeo en el borde de esta palabra
de este silencio

Me golpeo con la sílaba 
con el origen de la palabra tristeza
me golpeo porque quiero ser una palabra hecha 
de cuerpo daño o infección
me golpeo porque no quiero ser una palabra 
no quiero ser una palabra que reconozca el vacío.
Quiero llenarme de heridas
quiero llenarme de bichos en la garganta
la garganta no se asusta cuando te hablo entre la vida y la muerte.
Quiero comunicarme contigo cuando cierre los ojos
cuando me alimente de otros
cuando arañe el suelo con la punta de la lengua
cuando separe tus huesos de tus entrañas
y encuentre un relicario de oro con el brillo del mar
y una selva para ocultar mi miedo a desaparecer
porque hay una edad para encontrarme a mí misma
al otro lado del silencio. 

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