lunes, 28 de abril de 2014

Madre caníbal

Siento en la punta de la lengua el sabor salado de la cuchilla de afeitar. Lengua decapitada de caballo. Niña muda, mientras la sangre está hablando entre mis piernas. Mi cuerpo ya desangrado es devorado por los dientes de mi madre. En realidad soy carne picada, líquido de estómago y abono para las ovejas.




Es un texto breve en prosa que escribí ayer y que ha sido utilizado para la introducción de una  exposición de mi grupo de clase sobre  "Texto artístico y texto literario".

sábado, 26 de abril de 2014

Corazón o herida de cerdo

Elástico corazón de un cerdo ahogado por la luz de la noche.
Cerdo de luz ahogando la noche.
Cerdo mordiendo la noche que viste mi cuerpo.
Cuerpo mordido por un corazón de leche que huele a sangre.
La herida en la frente. El pie en la boca de tu cadáver.
Me visto de cadáveres que huelen a lavanda.
Mi saliva me escuece en el ojo del cerdo.
Pestaña, una espina de clavel en el dedo.
Mi pezuña rota.
Mi virginidad vestida de un cadáver que huele a leche.
Una pestaña entre mis piernas en una radiografía.
Con lejía me limpian las arterias
para tener el cuerpo embutido de plástico.
La sangre colada por el universo.
De noche visto el espejo de cerdos ahogados.
He abierto el gas. Sueño mi cuerpo vestido de dios madre
sangrando cerdos por el costado.


domingo, 20 de abril de 2014

Una trágica orgía de abejas

He visto como una orgía de abejas
entraba en tu boca
y las sombras dejaban estar erectas.
Mi corazón perdió su elasticidad.
La lluvia de oro
que dejaste en mi estómago
es ácido en una herida
que nunca vi.
Ahora eres una constelación
híbrida, congelada, cuyo brillo
me provoca cataratas.
Tuviste la oportunidad de ver
como engendraba una estación
con árboles alimentados
de luciérnagas,
un paraíso sin noches de sol,
al menos en tu sueño.
Ahora tu cuerpo agrietado puede ser
orinado por los ángeles.
Tu sombra ha dejado sus genitales
para correr heridas de luz
en mi corazón.
Han venido los gatos a cuidarte,
a morder tus mejillas hinchadas,
a no dejar que los gusanos
se coman el invierno
que masturbó  nuestros estómagos
olvidados en un árbol de otoño.
Sí, nuestras vísceras se quedarán
grapadas a un árbol alimentado por luciérnagas.
Lo siento, he cometido el error dejar que esto fuera
un sueño de un adolescente
que aprende a estudiar astrología
en mis heridas hechas
por una cuchilla afeitar oxidada.
Las abejas continúan su infancia
en tu boca ya masturbada por la noche de sol.

sábado, 19 de abril de 2014

Fermentación

Fermentada para la muerte
no para los dioses que se creen mortales.
La luz es como un feto en mis ojos cerrados
que ciega a los santos con bozales, con correas,
agobiados por las flores
que salen de sus bocas,
hechas de harina.
Con agujas sin anestesia en mi ombligo,
quiero limpiarme de tinta azul,
quiero ser una garganta dormida
de una mariposa que tiene polvo en sus costillas.
Vertebrada en espejos cuyos nombres
desaparecen colgados por cuerdas umbilicales
en las ramas de un eucalipto,
mordidos por caníbales
sin pies en el suelo.
Me pesa el aire
y me doy cuenta de que no llevo zapatos.

Poema con el que participé en Palabras prestadas y pertenece a este tercer poemario.

lunes, 14 de abril de 2014

Somos jóvenes para decir la palabra amante

Que te amo y esta clase de amor no tiene nombre
Maite Dono
 


Somos jóvenes para decir la palabra amante
somos jóvenes para ver a nuestras madres
comer poesía y perros de luz o nieve.
Somos amantes y te he pedido
una inyección en el culo,
pero hemos llorado de sobra,
hemos llorado sobras de un vagabundo,
muerto a la mañana siguiente.
Bello es el incesto dice Panero.
Somos hermanos en la muerte,
en mis piernas,
en el bosque rasurado de ácido.
Nos mentimos,
hinchamos de aire o de poesía
las moscas que besaron nuestras vértebras
roídas de tanto caer en un suelo infectado
de sedantes para mis rodillas.
Déjame que te inyecte sangre
de mis rodillas castigadas
por un dios impotente.
Arrodíllate y saca de este vientre,
cerdos con olor a vinagre,
gatos limpios de orina,
y seré una ninfa de cemento.
Saca de mi pecho
mariposas de lejía,
poetas comiéndose sus órganos,
y agujas de coser.
Sí, necesitamos agujas para que el amor
sea un perro que nos lama con saliva azul
y  sintamos el orgasmo de nuestras madres.
Somos jóvenes para mirarnos en un espejo
y decir:
Somos...

 amantes apócrifos,
amantes gatunos,
amantes hipocondríacos,
amantes crecientes,
amantes con sarampión,
amantes necrófilos,
amantes suicidas,
amantes sadomasoquistas,
amantes de nuestros estómagos,
amantes de cal,
amantes con hemofilia,
amantes huérfanos
amantes piscis,
amantes de agua
o perros de luz.
 

sábado, 5 de abril de 2014

Isla de sal

He tirado los peces quemados 
la basura que puede sonar 
poesía masoquista
en mis dedos del futuro.

He tirado mis medias
que te sirvieron de horca 
después  que las paredes se mancharan
de humo y manchas negras
después que soñaras
cómo masturbabas 
a los árboles quemados.

He tirado tu cuerpo de plástico
por un acantilado 
que me enseñaste cuando
la isla olió a gasolina,
a santos devorando cerdo,
a sueños apocalípticos.

Lo he tirado 
cuando la isla llenaba de sal
el corte central de mi barriga,
vomitando cerdos de barro,
vomitando óxido
y bosques famélicos de colores.

He llegado a un punto
en que no distingo la sangre del agua,
en que no distinguí tu cuerpo
de la basura, del pez, 
de un suicida que masturbó
a un árbol carbonizado.

Ahora un tiburón me lleva
desnuda a la placenta de la noche 
que huele a nada.