viernes, 22 de agosto de 2014

Sueños leprosos (V)

Un poema transparente ojera que sangra.
Un orgasmo silencio que cubre
 la ceremonia estéril.
Una abeja ladra en tu oído.
Una polilla ladra la basura de tu cerebro.
Una vaca come tus pezones de niño océano.
Una mariposa muerde el verso equivocado
muerde el vientre de leche de una gata
muerde la generación mitológica de tus venas
escayoladas de drogas.
¿Coges el pánico o el poema?
Sólo el color mutilado del mar, 
o la geografía herida.
Te escuece.
Ves  los pájaros llorar sus incestos.
Un caracol besa tus nalgas de cristal.
Las musas reconocen el terrorismo a sus dioses.
Las musas epilépticas besan tu mano.
Desgranan tu rostro andrógino.
Te tiñen el pelo de rosa y las lágrimas, de petróleo.
Liberas el esperma azul de tu infancia.
Yo, en cambio, te crucifico en mi manto de
de cigarras mudas,
de amante durmiente.
Y los niños encienden la guerra en tu vientre.
Te ponen tubos de oxígeno.
Es una ceremonia estéril.
Mis ojos sangran vidrio.
Y tú sangras lejía sobre mi cuerpo desnudo.
Un cerdo tiene celos de tu vientre.
Quiere violarte.
Contaminar tus órganos blandos de gasolina.
Yo mientras te limpio los labios de espuma.
Hay niñas con máscaras de oso que van a vernos.
Estás viendo sangrar Europa sobre tus genitales.
Estás viendo tu pánico sobre tus genitales.
Tienes piernas para ver arrodillar el silencio.
La virgen de hospital te dejará curado
cuando la noche se vomite a sí misma sobre la tapa del váter.














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