viernes, 25 de julio de 2014

Desgarradura necrófila

Un depresivo cadáver en mi boca.
La garganta del verso me extrae la grasa de los ojos.
Escribo "Tus testículos se sinceran con el mundo abstracto de la adolescencia
y mis piernas crecen muertas".
Escribo sobre zoofilia marina.
Calamar sangrante.
Me desnudo en un acto de acción del sentimiento.
Coso plumas y estómagos.
Coso la infección con la imagen.
Enfermedad de verbos puros.
La tragedia pornográfica no se extingue en esta apocalipsis sentimental.
Monstruos lamen tu ano de amapola azul
mientras tienes enterrado en tu cuello una navaja
mientras escribo tu muerte en el arte de la herida.
Tu boca se llena de abejas necrófilas
y escarabajos blancos de mi memoria.
Escribo la tristeza flagelada
cuando el aire del invierno masturba mis pulmones.
Vienen los tigres a llevar tus testículos de adolescente al Olimpo.
Vienen los osos a llorar tus hongos caníbales.
Dejaste las sombras eyacular sobre los espejos.
Las hadas tiemblan en el verso que me mancha de flujos de luz mi frente.
Me diste un bocado en la mejilla.
Sangro el temblor del luto.
Los cerdos te aman y quieren tu cuerpo en una batidora.
Haremos una fiesta con tu pellejo.
Tu viuda se tejerá los cabellos con tus intestinos limpios.
Masturbarse después de la muerte.
Los nervios de la nada se ramifican hasta retorcerme los sesos de mi escritura.
Cojo la sartén y frío mis lágrimas que regaron tus pestañas de muñeca.
Las púas arden y el ataúd se incendia.
Descubriste el porno a los tres años y la pérdida de tus padres a los siete años.
Me dijiste que yo te distorsioné la imagen del sexo
porque creíste mis sueños de verte crucificado con tus pañales sangrando
y yo sonreía y te sustituía por un actor porno.
Los ángeles sufren hemorragias nasales al verte así.
Las pulgas te amaron más que yo.
Puedo embalsamarte en metáforas
puedo mutilar este texto
profanarte y asesinarte antes que nacieras
en mi segundo orgasmo cerebral.








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