domingo, 8 de junio de 2014

Adolescencia religiosa

Me hablas de que la religión
de los poetas ha desaparecido por el desagüe
de que los hemos desmitificado dando paso a la religión
de la adolescencia.
Dios habrá desaparecido entre bragas sucias,
entre calzoncillos inseminados.
 En el barroquismo de la suciedad 
estarán nuestras venas inalámbricas
enredándose a nuestros cuellos morados.
La asfixia olerá a nuestros fluidos vomitivos
por la boca de una musa griposa.
Hemos desmitificado a las musas
por nuestros cerebros diseccionados por cuchillos jamoneros.
 Los necesitamos para también diseccionar mi corazón y tu barriga
 plana de un adolescente inseguro.
La suciedad y el asco serán nuestra religión.
La inseguridad. La duda y el aburrimiento de una pantalla en blanco. 
Mi sexo será arañado por las garras de un gato y me escocerá. 
Lo coserán con puntos y mis ojos sangrarán redes de débil conexión.
Santificarás a los gusanos. Santificarás a las libélulas y a los disfraces de oso.
En nuestras cabezas habrá aureolas de plástico.
Te pintarás los labios de una pulga que encuentres muerta.
Nos correremos, nos pediremos perdón,
nos enamoraremos y nos mataremos
antes que el sol renazca en una pantalla gris
de un ordenador de una tienda de segunda mano.

3 comentarios:

  1. Hemos sustituido la religión de los poetas por la religión de la contemplación a través de las pantallas grises...

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  2. yo me quedo con la afonía de todas nuestras tragedias, que ahí morimos de pañuelos

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