domingo, 11 de mayo de 2014

Sueños leprosos (I)

Es un sueño leproso en mi cabeza de mariposa de falso plástico.
La noche se desnudó en arena y leche.
Mis manos se llenaron de espermatozoides inútiles.
Cristo vino a orinar sobre la luna.
Y yo empecé a preguntarme si habías ido al vertedero
a buscar el corazón de tu madre.
Fui a buscar un tigre para devorar su sexo.
Si no me encontrabas, era porque también fui a comprar
flores marchitas para un perro que se indigestó por comer
noches caducadas y cucarachas blanqueadas
por la lejía que quemó tus manos.

Araña este sueño leproso que te estoy contando:
Vomitaste tras soñar el esqueleto de un perro
arrancando el pellejo de mi teta izquierda. 
Te excitaste cuando aparecía en mi boca
una mariposa con manchas de leche,
te excitaste cuando te quemaste la lengua
y no podías sentir la carne erizada de mi pecho
antes que fuera devorado por el perro y el tigre.

Lo que encontraste en el vertedero
fueron personas con cabezas de oso de peluche
imaginaste que el corazón de tu madre estaría en mi vientre.
Yo encontré un tigre mutilado para una orgía
y  ese perro intoxicado que arrancaría el pellejo de mi pecho.

Es un sueño leproso de una mariposa que devoró su sexo
para que creciera mal la noche en nuestros ojos.







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