domingo, 26 de enero de 2014

Cerbero

Cerbero.
Monstruo de la soledad
o del hambre.
No me puedes elegir.
Mi corazón es un perro de tres cabezas.
Una de ellas
tiene las cejas mal depiladas,
no puedo ser a la vez guadaña y piel.
Las otras cabezas no sobran
me sirven para arrancarme los ojos,
para arrancar el cielo,
para masticar más de lo que soy.
No puedo con mi saliva,
con la soledad de mi estómago.
Me lamo las rodillas
y las aguas enjabonadas
hunden el silencio.
Mis uñas blandas,
mis dedos arrugados
son una muestra del tiempo
que no quiero ver
y existe.

1 comentario:

  1. Ares está buscando a su mascota, y resulta que la tienes tú...
    Geniales versos. Besos.

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