miércoles, 1 de enero de 2014

Arañazos en mi mente por una gallina en un barreño azul

He arañado mi ombligo con una página.
Y con la esquina de mi habitación
araño tus mejillas al vacío.

Humedad. El vapor huye de mí.
Hay gallina desnucada en un barreño azul,
palabras sangrando que caminan por mis dedos.
Y me araño otra vez con la mitad de la cara de dios,
con el pescuezo de la gallina,
con el grito que amenaza por construir
algunas costillas nuevas sobre mi cuerpo.

Tú no estarás ahí,
viéndome como quito las plumas
con agua caliente
viéndome como quemo mi muslo
con una cerilla que acabo de encender
mientras dejaba el gas abierto.

El silencio tiembla al pasado,
tiemblan mis uñas con las cuales he despedazado
la carne y la página de distinto modo
que a  las  clavículas que nacían detrás de tus ojos.

Dime qué no ha sido en vano
la cera en mi pecho,
un pozo en el que acabo meter
aves rapaces en su último vuelo.

Dime qué alas
han llevado a mis pies
a meter tu cabeza dentro de este barreño azul,
y que ahora es un trozo de cristal
en mi lengua,
brillando así el silencio de todos.

4 comentarios:

  1. Es un recuerdo que todavía tengo presente. Y es la primera vez que cogí una gallina ya muerta y la desplumaba con agua caliente en la casa de mi abuela.

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    1. Te parecerá una tontería, pero tengo un recuerdo parecido de mi abuela y su hermana enseñándome cómo degollar y desangrar a una gallina. Era navidad. Tenía unos tres años y me pareció la cosa más divertida y alucinante del mundo ver cómo se vaciaba el pobre animal. Es uno de mis primeros recuerdos.

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  2. No para nada. Bienvenido sea el recuerdo :)

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  3. Yo creo que todos hemos visto algo asi,,, sobre todo en casa de los abuelos.
    Besos.

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