sábado, 30 de noviembre de 2013

1ª Lista de batidos

Aquí va primera lista de batidos personalizados. Estoy haciendo más listas y me gustaría que  vosotros me comentaseis vuestro batido personal.

Batido de luz.

Batido de sarampión.

Batido de adolescencia.

Batido de asfixia.

Batido de lavanda.

Batido de habitaciones cerradas.

Batido de suicidios.

Batido de mariposas monarca.

Batido de espejos.

Batido de jaulas.

Batido de infidelidad.

Batido de amnesia.

Batido de comas etílicos.

Batido de homicidios en la piscina.

Batido de corazones que no superan
la edad de los catorce años.

Batido de adjetivos deprimentes.

Batido de crisis de ansiedad.

Batido de anónimos.

Batido de números primos. 

Batido de diptongos decrecientes.

Batido de abejas.

Batido de gargantas del desierto.

Batido de Freud o No Freud.

Batido de insomnio en el cuarto de baño.

Batido de margaritas con estómago.

Batido de ángeles sin tobillos.

Batido de azafrán.


jueves, 28 de noviembre de 2013

Batido de cerezas

Me entierro.
Con saliva o sin ella.
Hay un agujero 
que abre mi estómago hasta el infinito.
Gemelas manchas
u ovarios nutridos 
de apocalipsis y amor neutro,
intentando lamerse la lengua.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Batido de fresa

Quemadura en la costilla.
Riñones azucarados.
Chicles en vez de pulmones.
Floto con las medias fucsia pálido.
Bolígrafo de tinta roja
escupe carne de niña enamorada
o fresa pixelada,
carne comestible,
pecho griposo,
contagio 
o jarabe en el universo.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Jugando con zumos y batidos

Hola. En los próximos días iré subiendo poemas sobre batidos y zumos personalizados con imágenes eróticas, oscuras, surrealistas, esas imágenes no van asociadas con el sabor, ya que he querido hacer unos poemas peculiares  y paralelamente subiré un poema con un listado de tipos de batidos creados de mi mente. La verdad que estoy disfrutando mucho, parezco una niña que hace mezclas raras con la comida. Y es que intento batir y exprimir mis poemas. Un saludo. Hasta luego. :D 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Suicidio en la cocina

En el frigorífico, en la tercera bandeja,
está decapitada la cabeza de San Juan.
Las orquídeas se besan y los tallos se entrelazan,
la luna es una mendiga que pide leche y sangre.
Habla la lluvia en tu piel y no es ácido lo que escupo.
Las hormigas rojas persiguen un rayo de santidad.
Mis labios piden óxido, y yo una felpa de cuchillos.
Con púrpura saludo mi cuerpo.
Tus ojos me saludan como mi futuro enterrador.
Sonrío, debajo de mis pies creceré.
No te preocupes, estoy muriendo 
con los cuchillos restregándome la vena.
La lluvia me empapará y limpiarás la cocina
como el amor y la cadena alimenticia que existieron
entre nosotros o algo parecido.

Este poema pertenecía al primer poemario, pero he decidido quitarlo y añadirlo a este blog.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Rezad antes de cenar

Crucifijos en la cena,
caries en el tiempo,
cíclopes en la sopa.
Nadie se ha ido.
Nadie ha reclamado.
Tengo una quemadura en el codo.
Puedo volar.
No olvides el catéter,
el cristal en la vena.
La gacela agoniza.
Con eyaculación precoz,
Adán desaparece.
Dios imagina por primera vez el asco,
imagina con ibuprofenos
y con un cuchillo jamonero.
Hematíes resbalando sobre el melocotón.
Desnuda ensayando el terror
ahorcada con las piernas de una niña.
Vuelo prematuro.
Necesito tijeras de podar enterradas en tu pecho
mientras María Magdalena
y los siete enanitos se comen la tierra
y degüellan el pescuezo de un pavo real.
El silencio abre mis costillas
y los niños rezan para no renacer.

(Escrito  en 9/11/2013)

viernes, 8 de noviembre de 2013

Susto


Te levantas asustado.
Lo primero que ves
son mis dientes sujetando una tostada
quemada,
intentando vocalizar un lo siento.
Es la forma de que salga
mi estómago,
es la forma de que salgas
de dentro.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Sin cebollas para matarnos.

Hablo de recetas,
de cuchillas de afeitar.

Afrodita habla en pasado
y yo hablo contigo
cuando estás friendo tus calzoncillos,
cuando la luna es pelada como una patata.

Y es que nuestros fantasmas del futuro 
cogidos de la mano
vendrán a meternos
en ollas de acero inoxidable
para que sintamos
gatos en nuestras costillas
mientras los árboles se están calcinando.

Para cuando me corte mal el flequillo
no haga de ti una tragedia
y después coja tus lágrimas
para calentarlas en un microondas.

Mi mandíbula no te sostendrá
porque vendrán las flores a poner raíces
a tus piernas.

Sin recetas,
sin cuchillas de afeitar,
sin cebollas,
me enterraré boca arriba
y  el calor de las piedras morderá mis muslos,
procurando no hablarme en pasado.