domingo, 20 de octubre de 2013

Palabras cocidas

La palabra blanca,
cocida, pelada.

El agua hierve
y el punto se pega a mí.

La sombra aprende a beber
de mis rodillas.

Es pequeña en un vaso de agua,
cuando la pregunta se hace más grande,
cuando no me puedo cocinar.

La palabra se despega de mí
y el silencio aprende a ser silencio

cuando me estoy haciendo daño
para no llorar más
el hueso,

cuando ya no puedo raspar
mis rodillas con los dientes

cuando la noche aprende

a esconderse de mí.

1 comentario:

  1. acabo de encontrar este blog,,, y con tu permiso me quedo por aquí :)
    Besos.

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