domingo, 29 de septiembre de 2013

Sin anillo de boda

He perdido el anillo de boda,
se lo ha tragado el fregadero
creía que llevándolo
podría creer que estabas muerto,
vomitando tu nombre gris
sin piernas.

Y ahora el corazón ve
mis rodillas malgastadas,
mis medias manchadas de mistol
recordando que de pequeña jugué
con el bote del líquido verde
para hacer pompas
y lo que conseguí era
una noche en urgencias.

Y aquí estoy,
metiendo los dedos 
pringados de chocolate en la boca,
haciéndome recordar que el hambre
se parece a tu mano saliendo de la tierra
para señalarme el cielo.

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